La nueva medida, que afecta a países del acuerdo de exención de visa, busca fortalecer la seguridad migratoria mediante revisión digital obligatoria.
En una estrategia para reforzar la seguridad migratoria, el gobierno de Estados Unidos contempla exigir a los turistas provenientes de países exentos de visa que proporcionen sus perfiles en redes sociales, manteniéndolos públicos para su revisión por autoridades migratorias. Esta medida, que entraría en vigor en 60 días, modifica el formulario del Sistema Electrónico de Autorización de Viaje (ESTA), ampliando los requisitos de información personal y digital de los solicitantes.
El cambio afecta a 42 países, incluyendo a Chile, Francia, Japón y Reino Unido, y busca mejorar la evaluación de la elegibilidad de los viajeros mediante la revisión de su actividad en línea. Los solicitantes deberán entregar detalles como historial de redes sociales en los últimos cinco años, además de correos electrónicos, teléfonos, datos biométricos y perfiles familiares. La revisión del contenido digital permitirá detectar posibles indicios de actividades extremistas, ideologías contrarias a los valores democráticos o intereses antagónicos a los Estados Unidos.
Este endurecimiento en los controles digitales refleja una tendencia en política migratoria, que ya afecta a quienes solicitan visas tradicionales desde 2019, pero ahora amplía su alcance a viajeros exentos de visa. Organismos pro derechos digitales alertan sobre los riesgos que implica esta vigilancia, incluyendo la posible discriminación y la afectación a la privacidad y libertad de expresión.
Esta política será especialmente relevante en un contexto de incremento turístico, pues Estados Unidos será coanfitrión del Mundial de Fútbol 2026 junto con México y Canadá, atrayendo a millones de turistas de países que podrían verse afectados por estos nuevos requisitos. La implementación de esta normativa se anticipa justo en un momento de crecimiento del flujo internacional al país.
En los antecedentes, la revisión digital representa una tendencia creciente en las políticas migratorias de varias naciones, que buscan equilibrar seguridad y libertad digital, aunque sin perder de vista los derechos fundamentales. La efectividad y aceptación de estas medidas seguirán siendo tema de debate en el futuro cercano.
