Las operaciones militares estadounidenses en la región han provocado más de sesenta muertes y generaron críticas internacionales por violar derechos internacionales.
El gobierno de Estados Unidos ha reconocido que no emplea esfuerzos específicos para identificar a las personas a bordo de las embarcaciones atacadas en el marco de una serie de operaciones militares en el Caribe y el Pacífico. Estas acciones, centradas en combatir el tráfico ilícito de drogas y armas, han resultado en la muerte de al menos 61 personas, según investigaciones de expertos y organizaciones internacionales. Estas operaciones comenzaron en septiembre de 2025, con el objetivo declarado de desmantelar redes de narcotráfico vinculadas a Venezuela, y han incluido ataques en diversas aguas, alcanzando a embarcaciones atribuidas a grupos delictivos como el ELN y organizaciones venezolanas. La comunidad internacional, encabezada por la Organización de las Naciones Unidas, ha cuestionado la legalidad y el impacto humanitario de estas acciones, denunciando ejecuciones extrajudiciales. La Administración de Estados Unidos ha reiterado que continuará con estas operaciones, mientras que expertos advierten sobre los riesgos de violar derechos humanos y el derecho internacional en su intento por controlar el narcotráfico en la región.
