Bruselas propone reducir beneficios arancelarios en respuesta a la crisis en Gaza, ajustando su relación económica con Israel y reforzando sanciones individuales.
La Unión Europea analiza la posibilidad de suspender parcialmente su acuerdo comercial con Israel debido a las crecientes violaciones a los derechos humanos provocadas por la ofensiva en Gaza. La propuesta contempla la eliminación de beneficios arancelarios en productos principalmente agrícolas, impactando importaciones por aproximadamente 5.800 millones de euros. Esta medida no detendría la totalidad del comercio, pero sí reduciría ciertas ventajas comerciales que favorecen a productos que ingresan al mercado europeo con ventajas arancelarias.
La decisión requiere la aprobación de una mayoría cualificada entre los 27 Estados miembros, siendo determinante el apoyo de países como Alemania, Italia y Polonia. Mientras tanto, algunos países como Hungría, República Checa y Austria podrían ejercer bloqueos, complicando la implementación. La Comisión Europea ha justificado estas medidas señalando que las acciones militares en Gaza, combinadas con obstáculos a la ayuda humanitaria y la expansión de asentamientos en Cisjordania, vulneran principios fundamentales del acuerdo comercial con Israel.
Además, Bruselas planea sanciones individuales contra figuras del gobierno israelí, incluyendo a ministros como Bezalel Smotrich e Itamar Ben Gvir, mediante restricciones que incluyen congelamiento de activos y prohibiciones de ingreso a territorio europeo. Paralelamente, ya se han activado restricciones en fondos bilaterales por 20 millones de euros, excluyendo programas de apoyo a la sociedad civil. La intención central de estas acciones no es castigar, sino incentivar el cumplimiento del derecho internacional y aliviar la grave crisis humanitaria en Gaza, donde se reportan cerca de 65,000 civiles muertos desde el inicio del conflicto.
La importancia de estas decisiones radica en que reflejan una postura firme de la Unión Europea frente a las violaciones de derechos humanos en Oriente Medio, alineándose con otros actores internacionales que buscan presionar a Israel para que adopte medidas que prioricen la protección civil y el respeto al derecho internacional.
