Un borrador de acuerdo propone concesiones territoriales a Rusia a cambio de garantías de seguridad, en medio de esfuerzos para poner fin al conflicto.
Un borrador de acuerdo internacional indica que Ucrania estaría dispuesta a ceder los territorios de Donetsk y Lugansk a Rusia en un proceso que busca poner fin a la invasión en curso. La propuesta contempla que Ucrania renuncie al ingreso en la OTAN, reduzca sus fuerzas armadas y limite la adquisición de armamento de largo alcance, condiciones que ya han sido rechazadas en el pasado por las autoridades ucranianas, quienes consideran estas concesiones como una capitulación.
Este plan, que incluye la posible presencia de aviones de combate europeos en Polonia para fortalecer la protección de Ucrania, también propone garantías de seguridad respaldadas por países occidentales, como la creación de una fuerza de paz europea para prevenir futuros ataques rusos. La negociación parece alinearse con las demandas de Moscú, que busca la reducción de la militarización ucraniana y la restricción del envío de armas occidentales.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, expresó su respaldo a la búsqueda de una “paz digna”, asegurando que las condiciones deben respetar la independencia y soberanía de Ucrania. Se reconoce que, en el contexto del conflicto, las autoridades ucranianas han considerado aceptar ciertos espacios de negociación, pese a su rechazo previo a aceptar la pérdida de territorios.
Además, se divulgó que el plan fue discutido en conversaciones secretas entre Washington y Moscú durante la administración anterior, generando incertidumbre sobre su viabilidad y quién exactamente lo impulsa en los Estados Unidos. Los líderes occidentales, incluido el Secretario del Ejército de EE. UU., mencionan que una paz duradera requiere sacrificios difíciles por ambas partes para lograr una solución duradera. La situación sigue siendo compleja, con múltiples actores involucrados en una dinámica que podría redefinir el futuro del este de Ucrania.
