El expresidente estadounidense expresa su interés en regresar al poder en 2028, desafiando la Enmienda 22 y generando debate político en EE.UU.
El expresidente Donald Trump ha vuelto a manifestar públicamente su deseo de competir en las elecciones presidenciales de 2028, a pesar de las restricciones impuestas por la Constitución de Estados Unidos. Durante una visita a Japón, afirmó que “le encantaría” tener un tercer mandato y sugirió que su vicepresidenta, JD Vance, y el secretario de Estado, Marco Rubio, podrían formar una fórmula imparable para esas elecciones. Estas declaraciones han reavivado el debate sobre la posible elusión de los límites establecidos por la Enmienda 22, ratificada en 1951 para evitar la concentración excesiva de poder presidencial después de los cuatro mandatos de Franklin D. Roosevelt. La enmienda establece claramente que ninguna persona puede ser elegida más de dos veces como presidente. Sin embargo, el exasesor Steve Bannon ha expresado en declaraciones que “Trump será presidente en 2028” y que existen estrategias en marcha para asegurar esa continuidad, lo que algunos analistas interpretan como una posible violación de los límites constitucionales. La polarización política en Estados Unidos aumenta a medida que diversos actores anticipan un escenario en el que la figura de Trump podría buscar prolongar su influencia más allá de lo legalmente permitido, generando incertidumbre sobre el respeto a los límites democráticos en el país. La discusión sobre una eventual tercera candidatura de Trump se desarrolla en medio de un contexto electoral cada vez más complejo, en el que el Partido Republicano contempla diversas alternativas y algunos sectores políticos consideran un posible cambio de liderazgo para el futuro.
