El expresidente estadounidense pide a los países aliados dejar de adquirir crudo de Moscú y propone sanciones contra China para presionar el fin de la guerra en Ucrania.
En un movimiento que busca fortalecer la posición de Estados Unidos en el contexto del conflicto en Ucrania, el expresidente Donald Trump solicitó a los países de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) que cesen por completo la compra de petróleo ruso. La exigencia forma parte de una estrategia para presionar a Moscú y limitar sus recursos financieros, fundamentales en su guerra contra Ucrania. La medida también incluye una propuesta para que los aliados impongan aranceles del 100 % a China, con la intención de que utilice su influencia para promover un cese en las hostilidades de Rusia. La postura de Trump refleja su insistencia en medidas económicas contundentes y un enfoque de presión máxima para alcanzar una resolución rápida en el conflicto. La solicitud se presenta en medio de una escalada de tensiones, tras incidentes aéreos en Europa con drones rusos en Polonia y conversaciones diplomáticas fallidas entre Washington y Moscú. La estrategia busca reforzar la unidad de la OTAN y explorar formas de acabar con la guerra lo antes posible, resaltando la importancia de sanciones coordinadas y acciones económicas contundentes para lograr ese objetivo.
