El expresidente de Estados Unidos cuestiona la vigencia del tratado comercial y plantea una posible revisión antes de 2026, generando incertidumbre en la región.
Un año antes de la revisión prevista, el expresidente Donald Trump lanzó dudas sobre la permanencia del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), señalando que podría vencer y no ser renovado automáticamente. Durante una conferencia en la Casa Blanca, Trump afirmó que si los países no alcanzan un acuerdo en ese periodo, el T-MEC podría ser alterado o terminado, sugiriendo la posibilidad de negociar un nuevo acuerdo con México y Canadá en su lugar. La revisión formal del tratado está programada para la segunda mitad del 2026, momento en el cual los tres países definirán si extienden su vigencia por 16 años más o si optan por evaluarlo de manera periódica hasta que concluya en 2036.
La relación comercial en la región es fundamental, especialmente en sectores clave como la automotriz. La amenaza del exmandatario refleja una postura más dura en torno a las negociaciones comerciales, en momentos en que la economía de Estados Unidos busca mantener su liderazgo y beneficios en la relación con sus vecinos del norte. Históricamente, las conversaciones sobre el TLC y ahora el T-MEC han sido cruciales para definir las políticas comerciales en Norteamérica, adaptándose a cambios políticos internos y globales. La declaración de Trump genera especulaciones acerca de posibles cambios políticos que podrían alterar un acuerdo celebrado para fortalecer la integración económica de la región.
