El expresidente estadounidense sugirió una posible entrega de misiles Tomahawk a Kiev, incrementando las tensiones en medio del conflicto ruso-ucraniano.
Las recientes declaraciones del expresidente Donald Trump generaron preocupación en el escenario internacional, al insinuar que podría solicitar a Rusia cesar su ofensiva si Estados Unidos entregara misiles de largo alcance a Ucrania. Trump comentó durante un viaje a Israel y Egipto que posiblemente debería dialogar con Moscú respecto a los misiles Tomahawk, con un alcance de hasta 2,500 kilómetros y capacidad nuclear, los cuales ya han sido enviados en pequeñas cantidades a Kiev. La posibilidad de una entrega mayor sería considerada una escalada significativa en el conflicto.
Por su parte, Moscú evitó emitir una respuesta directa, aunque su vocero advirtió que el uso de esos misiles implicaría una participación militar activa de Estados Unidos en el conflicto. A la vez, Dmitri Medvédev, exalto ruso, alertó que una acción de esta naturaleza podría tener consecuencias nefastas, especialmente para Trump.
En paralelo, la Unión Europea mantiene su apoyo a Ucrania, con una ayuda superior a 900 millones de euros destinada a infraestructura, defensa, bienes humanitarios y un tribunal especial para juzgar a los responsables de la invasión rusa. Aunque Trump ha expresado en el pasado una postura ambigua respecto a Rusia, en los últimos días afirmó que Ucrania podría recuperar todo su territorio actualmente ocupado, una declaración que subraya las complejidades de una eventual solución duradera al conflicto en medio de las actuales tensiones internacionales.
