Organizaciones y sindicatos enfrentan obstáculos para participar en evaluaciones que buscan mejorar las condiciones laborales de los jornaleros mexicanos en Canadá.
Cada año, entre 50 mil y 75 mil jornaleros agrícolas mexicanos migran a Canadá para laborar en el sector alimentario a través del Programa de Trabajadores Agrícolas Temporales (PTAT), un esquema legal bilateral que ha sido cuestionado por su viabilidad para garantizar derechos laborales. Aunque existen convenios de capacitación con varias entidades mexicanas, diversas organizaciones, como UFCW, han denunciado la falta de diálogo y recursos por parte del gobierno mexicano para atender las condiciones de estos trabajadores durante su estadía en Canadá. La organización ayuda a más de mil trabajadores anualmente mediante centros de apoyo que ofrecen asesoría legal, capacitación, atención médica y asistencia en trámites migratorios. Sin embargo, las barreras institucionales y legales dificultan su protección plena, dejando a muchos en situaciones de vulnerabilidad, hacinamiento y abusos laborales. La próxima semana se realizará una revisión del programa entre ambos países, en la que sindicatos y organizaciones defensoras reclaman mayor participación y reconocimiento. La experiencia de UFCW evidencia que, sin mecanismos efectivos de defensa, la vulnerabilidad y los abusos persisten, resaltando la necesidad de reformar este esquema para garantizar derechos y condiciones justas a los jornaleros. Expertos advierten que estas condiciones impactan también en la percepción internacional sobre los derechos laborales en México y Canadá, haciendo imprescindible una revisión profunda y participativa del PTAT.
