El paso del fenómeno natural ha provocado severas inundaciones y la pérdida de vidas en la provincia de Cebú, con operaciones de rescate en marcha.
El tifón Kalmaegi ha causado una tragedia en Filipinas, elevando el saldo de víctimas fatales a más de 111 según las últimas estimaciones oficiales. La provincia de Cebú se ha convertido en la zona más afectada, enfrentando inundaciones extremas que han destruido viviendas, vehículos y estructuras en zonas urbanas e rurales del centro del país. La intensidad de las lluvias y los vientos que alcanzaron velocidades cercanas a los 130 kilómetros por hora generaron un escenario de desastre, con comunidades sumergidas en agua y numerosas personas aún en búsqueda de familiares desaparecidos. Hasta ahora, se han recuperado 76 cuerpos y 12 personas permanecen sin localizar, lo que mantiene en marcha una masiva operación de rescate respaldada por las autoridades. Este fenómeno meteorológico, que se desplaza hacia Vietnam, ha puesto sobre la mesa la vulnerabilidad de las regiones expuestas a tormentas tropicales en el sudeste asiático, resaltando la necesidad de fortalecer las estrategias de prevención y atención ante eventos climáticos extremos. Expertos advierten que el cambio climático puede incrementar la intensidad y frecuencia de estos fenómenos, haciendo imprescindible una planificación más resilienten en las zonas propensas.
