El sismo y sus réplicas afectaron zonas como Zulia y Maracaibo, causando colapsos y daños en infraestructura, con áreas en estado de alerta por nuevas réplicas.
En la noche del 24 y madrugada del 25 de septiembre, occidente de Venezuela vivió un intenso fenómeno sísmico que alcanzó una magnitud de 6.4 en su punto máximo. El terremoto generó una serie de réplicas que incluyeron otros movimientos de magnitud cercana a 6.0 y 5.4, extendiendo su impacto en varias comunidades de la región. Las zonas más afectadas fueron Zulia y Maracaibo, donde los residentes reportaron daños en viviendas, infraestructura pública y comercio, además de registrar videos que muestran las zonas en movimiento y el caos derivado del evento.
Este sismo se produjo en un contexto de alta actividad sísmica en la región, conocida por su vulnerabilidad ante movimientos tectónicos. La persistencia de réplicas incrementa la preocupación sobre posibles daños adicionales y la estabilidad de edificaciones afectadas. Autoridades locales reportaron daños en calles, hospitales, iglesias y puentes, algunos con cuarteaduras y leves derrumbes, además de la interrupción del suministro eléctrico y fallas en semáforos en varias áreas. Hasta el momento, no se reportan víctimas fatales, aunque personal de Protección Civil inició labores de evaluación, búsqueda y rescate, ante la posibilidad de heridos o personas desaparecidas.
Es importante destacar que la región se encuentra en una zona sísmica activa, por lo que la comunidad y las autoridades deben mantenerse alertas ante posibles movimientos futuros que puedan complicar aún más la situación y poner en riesgo la seguridad de los habitantes.
