Guanajuato, Guanajuato. – Las tensiones entre Estados Unidos e Irán se intensifican tras las declaraciones del exmandatario estadounidense Donald Trump, quien amenazó con posibles bombardeos y respaldó un ataque israelí contra territorio iraní si este último país retoma su programa nuclear. Estas afirmaciones surgen en el contexto de informes del Mossad sobre el fortalecimiento de las capacidades nucleares de Teherán.
Durante un encuentro en Florida con el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, Trump indicó que Estados Unidos tendría que “volver a derribarlos” si Irán insiste en avanzar en su programa nuclear. En respuesta, el asesor iraní Ali Shamkhani advirtió a través de redes sociales que “cualquier agresión” sería recibida con una respuesta severa e inmediata.
Esta retórica reaviva la preocupación por la posibilidad de nuevos ataques, tras acciones previas de Estados Unidos e Israel destinadas a frenar el programa nuclear iraní, considerado por ambos líderes como una “amenaza existencial”. Trump expresó su esperanza de que Irán no intente “volver a acumular (armas)”, ya que de hacerlo, “no tendremos otra opción más que erradicar”.
A pesar de los rumores sobre el reforzamiento del programa nuclear iraní, no han sido confirmados oficialmente. Irán ha mantenido restricciones para verificaciones de sus reservas de uranio, y el jefe del Mossad, David Barnea, afirmó que las investigaciones nucleares no han cesado. “Es nuestra responsabilidad asegurar que el proyecto nuclear, que ha sido mortalmente herido en estrecha cooperación con los estadounidenses, nunca se active”, declaró Barnea.
Por su parte, el presidente de Irán, Masud Pezeshkian, se declaró en guerra contra Estados Unidos, Europa e Israel, acusándolos de intentar impedir el desarrollo de su país y señalando la inflación como una consecuencia de las sanciones impuestas por la ONU y Trump. En Irán, se han registrado protestas por la histórica devaluación de la moneda, siendo las más significativas desde 2022.
En cuanto a un posible acuerdo, Irán, si bien insiste en no haber enriquecido uranio, ha mostrado disposición a negociar su programa nuclear con autorización estadounidense. Trump reiteró su preferencia por un acuerdo que limite las capacidades iraníes, sugiriendo que sería “mucho más inteligente” para Irán alcanzar un pacto, recordando el acuerdo de 2015 que limitaba el avance nuclear iraní a cambio de sanciones reducidas, y que fue roto por Trump en 2018.
Existe un debate sobre los efectos de los ataques realizados previamente. Mientras Trump e Israel afirmaron haber destruido una instalación subterránea clave, el Mossad reportó daños menores y la supervivencia de las bases principales, a pesar de bajas científicas.
