El epicentro se localizó en el condado de Takorgan, en una zona montañosa próxima a la frontera con Kirguistán. La región afectada se encuentra a unos 800 kilómetros de Urumqi, la capital regional. Cabe recordar que en diciembre pasado, un terremoto de magnitud 6 sacudió el condado de Aheqi, sin dejar daños de consideración.
El oeste de China, que incluye las regiones autónomas del Tíbet y Xinjiang, así como provincias como Gansu y Qinghai, es una zona sísmicamente activa debido a su cercanía con el límite de las placas tectónicas de Asia y la India. Sin embargo, los sismos en esta área raramente causan daños graves, en gran parte porque muchas de estas zonas están escasamente pobladas.
