La Presidenta Claudia Sheinbaum afirma que el tratado está casi listo y destaca la importancia de cooperación binacional en seguridad
La Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, confirmó que un nuevo acuerdo de seguridad con Estados Unidos está prácticamente listo, solo pendiente de la firma formal de ambas administraciones. La iniciativa busca fortalecer la colaboración en temas de seguridad y reducir la amenaza de aranceles que enfrenta México.
Expertos coinciden en que la relación binacional en materia de seguridad requiere de un acuerdo formal. José María Ramos, profesor del Colegio de la Frontera Norte, explicó que el Estado mexicano debe restablecer un entendimiento similar al Entendimiento Bicentenario, que fue firmado en administraciones pasadas. Sin dicho acuerdo, México podría verse sometido a amenazas constantes de imposición arancelaria.
Yadira Gálvez, profesora de la Universidad Nacional Autónoma de México y especialista en criminología, indicó que la cooperación en seguridad es compleja y ha estado marcada por la desconfianza desde la firma de la Iniciativa Mérida en 2007. Esta iniciativa, vigente hasta 2021, incluyó operaciones polémicas como “Rápido y Furioso”, que facilitó el ingreso de armas a México, aumentando la capacidad de fuego de los grupos criminales.
Sheinbaum explicó que el acuerdo en negociación destaca principios como el respeto a la soberanía, confianza mutua y cooperación efectiva. La presidenta ha adelantado algunos aspectos del entendimiento, sin revelar detalles específicos, y afirmó que solo falta la firma formal para su entrada en vigor.
Desde 2001, la relación en materia de seguridad ha sido prioritaria tras los atentados terroristas en Nueva York. Sin embargo, las relaciones han atravesado periodos de tensión, en particular en los gobiernos pasados, debido a diferencias en las narrativas y enfoques en la lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico.
El nuevo acuerdo pretende reactivar la colaboración binacional, que ha sido fundamental en la lucha contra el crimen organizado, y responder a las prioridades del gobierno estadounidense, en particular en la atención a la crisis de consumo de fentanilo.
