La Presidenta negó colaboración formal con Estados Unidos en operaciones contra cárteles en la frontera, resaltando que solo hay capacitación bilateral.
En una conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum aclaró que México no ha suscrito ningún acuerdo con la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) para implementar el llamado Proyecto Portero en la frontera común. La mandataria explicó que, por el momento, únicamente se ha llevado a cabo un taller de capacitación en Texas con agentes mexicanos, y que aún se está en proceso de presentar un acuerdo formal con el Departamento de Estado, respetando la soberanía mexicana.
El Proyecto Portero es una iniciativa de la DEA diseñada para fortalecer la colaboración binacional en la lucha contra los cárteles de droga, enfocándose en desmantelar a los “guardianes” que controlan rutas de contrabando de sustancias ilícitas como fentanilo, metanfetaminas y cocaína. La estrategia incluye programas de capacitación y coordinación entre fuerzas mexicanas y estadounidenses, además de integrar diferentes agencias en un enfoque de “todo el gobierno” para operar contra estas redes criminales.
Desde el 2025, el Departamento de Estado de EE. UU. ha clasificado a seis cárteles mexicanos, incluyendo Sinaloa y CJNG, como organizaciones terroristas extranjeras, lo que ha abierto nuevas herramientas legales para su combate. Sin embargo, Sheinbaum puntualizó que México mantiene su autonomía y que cualquier acuerdo respecto al Proyecto Portero será formalizado de manera que respete su soberanía, priorizando la colaboración en aspectos de inteligencia y capacitación.
Este enfrentamiento directo con las organizaciones criminales en la frontera tiene un impacto importante en la política de seguridad regional, buscando reducir el poder de los cárteles y frenar el flujo de drogas hacia Estados Unidos, al mismo tiempo que se respeta la independencia legal y política de México.
