La presidenta de México reafirma que cualquier acción en la sede diplomática sería ilegal, a pesar de las tensiones con Perú por el asilo a Betssy Chávez.
En el contexto de la reciente crisis diplomática entre México y Perú, la presidenta de México anunció que cualquier intención de ingresar a la embajada mexicana en Perú sería una violación de los acuerdos internacionales. Las tensiones surgieron tras la decisión del gobierno peruano de considerar acciones que podrían implicar el ingreso forzado a la sede diplomática en respuesta al refugio otorgado a Betssy Chávez, expresidenta del Consejo de Ministros del expresidente Pedro Castillo.
La mandataria mexicanaha enfatizado que, a pesar de las diferencias diplomáticas, es fundamental respetar el marco legal y las normas internacionales que protegen las embajadas, considerándolo un principio inquebrantable en las relaciones exteriores. La decisión de Perú de romper relaciones diplomáticas con México fue vista como una respuesta a la posición mexicana respecto al asilo, una medida que México sostiene se basa en los derechos humanos y el derecho internacional.
Este conflicto refleja la complejidad de las relaciones diplomáticas en un escenario donde cuestiones de asilo político y soberanía se enfrentan a los principios normativos internacionales. La postura de México busca mantener el respeto por la ley, mientras que Perú ha optado por acciones que han escalado las tensiones, generando preocupación en el ámbito diplomático global.
