Bombardeos intensos dañan la sede del gobierno ucraniano y evidencian la escalada del conflicto sin señales de cese por parte de Moscú.
En la capital de Ucrania, un ataque masivo de origen ruso provocó daños significativos en la sede del consejo de ministros, con llamas visibles en el techo del edificio y humo en diversas áreas. La primera ministra ucraniana, Yulia Sviridenko, confirmó que los pisos superiores resultaron afectados y expresó la frustración por las pérdidas humanas, señalando que, aunque los edificios serán reconstruidos, las vidas que se han perdido no pueden recuperarse. La ofensiva fue parte de un barrido aéreo sin precedentes en la guerra, en el que se lanzaron más de 800 drones y 13 misiles, representando la mayor operación militar aérea de Rusia desde febrero de 2022. A pesar de la magnitud del ataque, Moscú no ha dado indicios de detener sus acciones, manteniendo sus demandas territoriales como condición para un posible acuerdo de paz con Ucrania. El presidente ucraniano, Volodymyr Zelenski, calificó estos ataques como crímenes deliberados que prolongan la guerra y informó que conversó con el presidente francés Emmanuel Macron para coordinar ayuda en la defensa del país. La escalada evidencia la persistente tensión en una región que continúa enfrentando enfrentamientos y amenazas a la seguridad internacional. En el escenario internacional, la comunidad sigue llamando a la contención y a buscar soluciones diplomáticas para frenar la violencia.
