La OMS advierte sobre la circulación persistente del virus y la posibilidad de transmisión comunitaria sostenida si no se interrumpe su propagación
La Organización Mundial de la Salud ha emitido una advertencia clara respecto a la situación actual de la viruela del mono, conocida también como mpox. La organización alertó que, si los brotes no se contienen con rapidez y no se logra interrumpir la transmisión entre humanos, existe un riesgo inminente de propagación comunitaria sostenida. Esta situación podría derivar en un aumento descontrolado de casos en distintas regiones del mundo, complicando los esfuerzos de control y previniendo posibles impactos en la salud pública global.
En su informe número 56 sobre la situación del brote multinacional, la OMS señala que todos los clados del virus de la viruela del mono continúan circulando en varios países. Un clado, en términos virológicos, corresponde a un grupo de organismos que comparten un ancestro común, y en este contexto, se refieren a las diferentes variantes del virus. La persistencia de estas variantes en distintas regiones es motivo de preocupación, ya que refleja una transmisión activa y sostenida en varias comunidades.
Hasta el corte de junio, 50 países en todas las regiones de la OMS notificaron un total de 4,798 casos confirmados, además de 21 muertes asociadas. La mayor parte de los casos sigue concentrándose en África, donde la enfermedad tiene un historial más prolongado. Sin embargo, la organización resaltó que en el continente africano se ha registrado una tendencia general a la baja en la cantidad de casos confirmados, gracias a una disminución en Sierra Leona y en la República Democrática del Congo.
Pese a la tendencia a la baja en África, la OMS advierte que 21 países africanos han reportado transmisión continua del virus en las últimas seis semanas. El clado IIb continúa notificándose en África occidental, mientras que en África central se reportan casos de los clados Ia y Ib, y en África oriental, de forma exclusiva, casos del clado Ib. Esta distribución evidencia la persistencia de diferentes variantes en distintas regiones del continente, complicando los esfuerzos de control.
Desde el último informe, Gambia notificó por primera vez un caso de viruela del mono, siendo un nuevo país en registrar presencia del virus. La secuenciación genómica identificó que dicho caso corresponde al clado IIb. Además, Mozambique, también por primera vez, reportó casos del clado Ib, lo que indica la expansión de diferentes variantes en la región. La aparición de estos casos en nuevos países subraya la importancia de fortalecer las medidas de vigilancia epidemiológica en África.
Por otra parte, países fuera del continente africano, como Australia, China y el Reino Unido, han reportado casos adicionales del clado Ib desde el último informe. La mayoría de estos casos están relacionados con viajes internacionales, pero la transmisión comunitaria del clado Ib continúa reportándose únicamente en países de África central y oriental. Esto demuestra que, aunque los casos en otras regiones aumentan por movimientos de personas, la transmisión sostenida aún no se ha generalizado en estas áreas.
La OMS concluye que la situación requiere una atención urgente para evitar una expansión descontrolada del virus. La rápida implementación de medidas de contención, el fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica y la sensibilización de las poblaciones en riesgo son fundamentales para frenar la transmisión y evitar que la viruela del mono pase a un escenario de contagio masivo.
