El boxeador británico fue encontrado muerto en su domicilio en Manchester; su carrera y luchas personales lo consolidan como una figura influyente del deporte.
El reconocido excampeón mundial de boxeo Ricky Hatton fue hallado sin vida en su residencia en Mánchester. La policía local informó que no existen indicios de circunstancias sospechosas en torno a su fallecimiento, ocurrido a los 46 años. La noticia sorprende a la comunidad deportiva, especialmente por la trayectoria del boxeador que dominó en peso superligero y wélter durante su carrera profesional iniciada en 1997 y concluida en 2012.
Conocido como “The Hitman”, Hatton mostró un estilo agresivo y fue distinguido por su capacidad de nocaut en la mayoría de sus combates: ganó un total de 45 de 48 peleas. Su participación en el ring le valió tres títulos mundiales y le permitió consolidarse como uno de los deportistas más destacados del Reino Unido, además de ser incluida en el salón de la fama del boxeo en el año pasado. Sin embargo, su vida también enfrentó difíciles momentos relacionados con problemas de adicción y depresión, por los que buscó rehabilitación en 2010.
Recientemente, el pugilista anunció su retorno al ring, planificando una pelea en Dubai contra Eisa Al Dah prevista para diciembre próximo, tras trece años de retiro. La vuelta de Hatton generó expectativas en la comunidad deportiva, que ahora lamenta su pérdida prematura, evidenciando que, más allá de sus logros, enfrentó batallas internas que marcaron su vida personal.
La historia de Ricky Hatton refleja tanto la gloria como los desafíos que enfrentan los atletas de élite, recordando la importancia de apoyar la salud mental y bienestar de quienes dedican su vida al deporte.
