Autoridades migratorias hallaron niños de países como EE. UU. y Canadá en Yarumal, vinculados a acusaciones de secuestro y maltrato infantil en una comunidad radical.
Recientemente, los organismos migratorios colombianos llevaron a cabo un operativo en Yarumal, Antioquia, en el que lograron rescatar a 17 menores asociados a la secta judía ultraortodoxa Lev Tahor. Durante la intervención, cinco de estos niños fueron identificados con alertas internacionales por parte de Interpol, relacionadas con secuestro y trata de personas. La comunidad, originaria de países como Estados Unidos, Canadá y Guatemala, ha sido objeto de acaloradas controversias por denuncias que incluyen abusos infantiles, negligencia severa y matrimonios forzosos, además de su marcado aislamiento de la sociedad.
El contexto alrededor de Lev Tahor revela un patrón de desplazamiento entre diversas naciones para evadir investigaciones y acciones legales. Desde su fundación en Jerusalén en 1988, el grupo ha estado en el centro de múltiples operativos y denuncias internacionales. La comunidad mantiene creencias extremas y prácticas estrictas, como vestimenta conservadora y restricciones tecnológicas, y ha sido relacionada con casos de maltrato y secuestro de menores en países como Guatemala, México, Canadá y Estados Unidos. La muerte de su fundador, Shlomo Helbrans, en 2017, y el liderazgo de su hijo, Nachman Helbrans, han intensificado las posturas radicales del grupo.
En Colombia, la presencia del grupo generó inquietud entre residentes locales, quienes alertaron sobre posibles delitos. La autoridad migratoria confirmó que existían indicios de que algunos menores habían sido víctimas de rapto, planteando un escenario de trata bajo justificación religiosa. Tras el rescate, los menores fueron entregados a profesionales en Medellín para recibir atención especializada. La actividad de Lev Tahor continúa siendo objeto de seguimiento internacional, debido a su historial de movimientos y denuncias por abusos graves.
