El empresario mexicano, encargado de la franquicia, condenó conductas inapropiadas durante la competencia y tomó acciones para proteger la dignidad de las participantes.
Raúl Rocha Cantú, un destacado empresario mexicano con influencia en diversos sectores económicos, es uno de los principales responsables de la organización internacional de Miss Universo. Como copropietario y presidente del consorcio que controla la franquicia, Rocha ha sido clave en la gestión global del certamen, que este año se celebra en Tailandia con la participación de diversas candidatas internacionales.
En medio de la competencia, se desató una controversia que tuvo gran repercusión mediática, cuando Nawat Itsaragrisil, directivo del evento, fue captado humillando verbalmente a la representante mexicana Fátima Bosch durante una ceremonia previa. La situación generó rechazo generalizado debido a la actitud intimidatoria y la falta de respeto mostrada hacia la participante, quien expresó su intención de ser una voz para las mujeres, más allá de su papel de embajadora de belleza.
El liderazgo de Rocha fue determinante para abordar la situación. En un comunicado, expresó que no toleraría ninguna conducta que menoscabe el respeto y la dignidad de las participantes. Como parte de las medidas, ordenó posponer ciertos eventos y anunció acciones institucionales y legales contra la conducta inapropiada del directivo tailandés. Este tipo de decisiones reafirma el compromiso de la organización con valores de igualdad y respeto en el marco del certamen internacional.
Este incidente pone en evidencia la importancia de mantener protocolos éticos en eventos de gran difusión y refleja la influencia del liderazgo en la protección de los derechos de las participantes. La reacción de Rocha y su postura firme subrayan la responsabilidad de las instituciones organizadoras para promover un entorno respetuoso y seguro para todas las candidatas.
