Moscú, Rusia. – El presidente ruso, Vladímir Putin, afirmó este sábado que Moscú percibe que Ucrania no tiene prisa por poner fin al conflicto por medios pacíficos, y advirtió que, de mantenerse esa postura, Rusia alcanzará todos los objetivos de su llamada “operación militar especial” mediante la fuerza.
Las declaraciones del mandatario ruso se produjeron horas después de un ataque masivo nocturno con drones y misiles contra Ucrania y en un contexto de intercambio de acusaciones entre Moscú y Kiev sobre quién bloquea una posible salida negociada al conflicto.
Putin sostuvo que el Kremlin no observa señales de que Kiev busque resolver la guerra por la vía diplomática. Señaló que, si Ucrania no opta por una solución pacífica, Rusia impondrá sus objetivos militares. Estas declaraciones se dieron tras una visita de Putin a un puesto de mando de las fuerzas armadas rusas.
Desde Kiev, el presidente Volodímir Zelensky ofreció una lectura opuesta. Tras el ataque ruso de la madrugada, afirmó que Moscú estaba demostrando su intención de prolongar la guerra, mientras que Ucrania, dijo, sí busca la paz.
El Kremlin y medios oficiales rusos informaron sobre la captura de varias localidades en el este y sureste de Ucrania, incluyendo Myrnohrad, Rodynske y Artemivka en Donetsk, y Huliaipole y Stepnohirsk en Zaporiyia. No obstante, el ejército ucraniano señaló que rechazó intentos de avance ruso en esas zonas.
En paralelo, el Ministerio de Defensa de Rusia aseguró que sus sistemas de defensa antiaérea interceptaron y destruyeron 111 drones ucranianos en seis regiones rusas, ocho de ellos sobre Moscú. La autoridad de aviación civil rusa anunció restricciones temporales del espacio aéreo en los aeropuertos moscovitas de Vnukovo y Sheremetyevo por razones de seguridad.
Las declaraciones cruzadas entre Putin y Zelensky, junto con los ataques en ambos territorios, evidencian la falta de avances visibles hacia una negociación inmediata. Mientras Moscú insiste en que Ucrania rechaza una salida pacífica, Kiev acusa a Rusia de utilizar la fuerza para imponer condiciones, manteniendo el conflicto en una fase de alta tensión militar.
