Nueva York, Estados Unidos. – El icónico GingerBread Lane, reconocido como el pueblo de pan de jengibre más grande del mundo, ha regresado a Nueva York para la temporada navideña, presentando un dulce retrato de la ciudad que incluye taxis amarillos, emblemáticos almacenes y hasta un restaurante halal, todo construido meticulosamente con galletas de jengibre.
Con sus cientos de casitas, locales y detalles en miniatura, la exposición anual transporta a los visitantes a un mundo de aromas azucarados y asombro. Este año, la Gran Manzana es el centro de homenaje, con representaciones de sus icónicas bocas de metro, tiendas de donuts, la famosa Quinta Avenida, y los almacenes Macy’s.
La diversidad cultural y gastronómica de la ciudad también se ve reflejada, con guiños a las comunidades musulmana y judía a través de un restaurante halal, una tienda de bolas de matzá y un dreidel.
Jon Lovitch, creador del GingerBread Lane y poseedor del récord mundial Guinness desde 2013, ha dedicado 32 años de su vida a esta tradición, convirtiendo su pasión en su trabajo a tiempo completo en 2016. Lovitch trabaja todo el año en estas creaciones, almacenándolas en su taller en Queens.
La exposición de este año en Nueva York, que abarca aproximadamente 25 metros cuadrados, se encuentra en el edificio Starrett-Lehigh en Chelsea y es de acceso gratuito. Si bien los visitantes no pueden tocar la obra, se invita a todos a llevarse consigo la mágica atmósfera navideña que desprende esta monumental creación azucarada.
Además de Nueva York, las creaciones de Lovitch se exhiben en otras cuatro ciudades de Estados Unidos: Boston, Chicago, Washington D. C. y Houston.
