Teherán, Irán. – Estudiantes iraníes se unieron a las protestas que comenzaron por el alto costo de vida y la hiperinflación, sumándose a las manifestaciones que ya habían iniciado los comerciantes.
Este movimiento espontáneo, que ya cumple tres días, se ha extendido a al menos 10 universidades del país, incluyendo siete en Teherán y otras en Isfahán, Yazd y Zanyán. El presidente Masud Pezeshkian ha instado a sus funcionarios a escuchar las “demandas legítimas” de los manifestantes.
Las fuerzas del orden y la policía antidisturbios fueron desplegadas en arterias principales de la capital y cerca de los campus universitarios. Las protestas se originaron en el mercado de teléfonos móviles de Teherán y han ganado fuerza rápidamente.
A pesar de las imágenes que muestran el uso de gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes, el presidente Pezeshkian reiteró en la red social X la importancia de resolver los problemas del país de manera responsable.
La República Islámica enfrenta un continuo encarecimiento de productos básicos y una devaluación significativa de su moneda, con un aumento interanual de precios del 52% en diciembre, según datos del Centro de Estadísticas.
