El ex miembro de la realeza británica decidió no participar en la investigación sobre su vínculo con Jeffrey Epstein, en medio de escándalos que afectan la imagen de la monarquía.
El Príncipe Andrés, tercer hijo de la reina Isabel II, ha optado por no colaborar en la investigación del Congreso estadounidense relacionada con Jeffrey Epstein, el financista condenado por delitos de tráfico sexual. Aunque una comisión de legisladores solicitó una entrevista formal para esclarecer su posible participación en la red de explotación, Andrés no ha accedido, señalando que su cooperación no sería legalmente obligatoria dado su estatus como ciudadano extranjero. La petición, firmada por un grupo de legisladores demócratas, buscaba entender la relación del príncipe con Epstein, quien murió en prisión en 2019. La negativa forma parte de una serie de decisiones en las que Andrés se ha distanciado públicamente de su rol y títulos oficiales tras las acusaciones y controversias que rodean su figura. La renuncia a sus títulos, incluida la dignidad de duque de York, fue una medida para proteger la reputación de la familia real, en medio de un contexto donde su vínculo con Epstein, así como otros asuntos polémicos, han minado la imagen monárquica en Reino Unido. La monarquía ha intentado mantener su estabilidad frente a las acusaciones que han salpicado a miembros de la realeza en los últimos años, ante un escenario donde la transparencia y la responsabilidad son cada vez más demandadas por la opinión pública.
