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Petrolero mexicano llega a Cuba con crudo en medio de tensiones geopolíticas

Un buque petrolero con 85 mil barriles de crudo de México llega a La Habana, consolidando a México como proveedor clave ante la escasez venezolana.

Por Redacción2 min de lectura
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La operación subraya el rol de México como proveedor clave de hidrocarburos para la isla caribeña ante la escasez en Venezuela.

La Habana, Cuba. Un buque petrolero con 85 mil barriles de crudo proveniente de México arribó a La Habana este viernes, en un contexto de crisis energética para Cuba y tensiones regionales. La llegada del cargamento coincide con la creciente dependencia de la isla de los suministros mexicanos, tras años de ser abastecida principalmente por Venezuela.

La operación, identificada por el investigador Jorge Piñón de la Universidad de Texas como parte de un envío desde la terminal de Petróleos Mexicanos (Pemex) en Pajaritos, Veracruz, hacia la refinería Ñico López, se produce en un escenario geopolítico complejo. La situación de Venezuela, tradicional proveedor de la isla, ha sido un factor determinante para la reconfiguración de las cadenas de suministro energético.

La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha reconocido recientemente que México se ha consolidado como un proveedor de hidrocarburos para Cuba. Estos envíos, según declaraciones de la mandataria, se gestionan bajo esquemas de contratos o como “ayuda humanitaria”, aunque los detalles de estos acuerdos y los mecanismos de pago por parte de La Habana no han sido públicamente divulgados por el gobierno mexicano.

Un reporte del diario británico Financial Times señala que en 2025 los envíos de petróleo mexicano a Cuba superaron a los de Venezuela, rompiendo una tendencia de más de dos décadas iniciada con el acuerdo firmado por Hugo Chávez en el año 2000. Esta reorientación de la política energética cubana ha generado reacciones en Estados Unidos, con advertencias previas sobre posibles repercusiones en negociaciones comerciales si México no adoptaba una postura más firme en ciertos ámbitos.

Desde 2023, la subsidiaria de Pemex, Gasolinas Bienestar, ha estado enviando petróleo a Cuba. Durante los primeros nueve meses de ese año, las exportaciones diarias promediaron 17 mil 200 barriles, sumando un valor aproximado de 400 millones de dólares, de acuerdo con información reportada a la Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC).

Este cambio en el panorama energético de Cuba no es un fenómeno reciente, sino la culminación de una serie de factores económicos y políticos que han afectado a Venezuela y, por extensión, a sus aliados tradicionales. La interrupción o disminución de los flujos de crudo venezolano, sumada a las sanciones y la inestabilidad interna del país sudamericano, ha forzado a La Habana a buscar alternativas para garantizar su abastecimiento energético, esencial para el funcionamiento de su economía y servicios básicos. México, con su capacidad de producción y su proximidad geográfica, ha emergido como una solución viable, aunque esta nueva dinámica plantea interrogantes sobre la sostenibilidad a largo plazo y las implicaciones geopolíticas de una mayor dependencia de un solo proveedor. La administración de Claudia Sheinbaum Pardo ha navegado esta situación, buscando equilibrar la cooperación regional con las relaciones internacionales y las normativas internas.

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