Las autoridades peruanas han ordenado la detención de Betssy Chávez, mientras México reafirma su compromiso con la inviolabilidad diplomática en medio de tensiones políticas.
La exministra peruana Betssy Chávez se encuentra refugiada en la embajada de México en Lima, tras haber solicitado asilo político debido a investigaciones en su contra. Aunque las autoridades peruanas han emitido una orden de arresto en su contra, el gobierno de Perú ha asegurado que respetará la inviolabilidad de la sede diplomática, conforme a los convenios internacionales que protegen los inmuebles y personal diplomático. En un movimiento que refleja la tensión diplomática, Perú y México mantienen una postura enfrentada, pues Perú considera que el respaldo de México a Chávez representa una injerencia en sus asuntos internos y ha decidido romper relaciones diplomáticas con el gobierno mexicano. Este incidente recuerda otros casos similares en la región, como el intento en 2024 por parte de Ecuador de ingresar a la misión mexicana en Quito para apresar al exvicepresidente Jorge Glas, acciones que vulneran las garantías diplomáticas establecidas internacionalmente. La comunidad internacional sigue de cerca estas disputas, que ponen en evidencia los riesgos del uso indebido de la protección diplomática en contextos políticos y judiciales. La situación actual subraya la importancia del respeto a los principios consagrados en las convenciones de Viena, tanto para garantizar la protección de los asilados como para mantener la integridad de las relaciones diplomáticas.
