La imposición de restricciones a la prensa militar genera rechazo en diversos medios de comunicación, que denuncian intentos de amordazamiento.
Recientemente, el Departamento de Defensa de Estados Unidos anunció la implementación de nuevas directrices dirigidas a los periodistas que acuden al Pentágono, con el objetivo de controlar el acceso a ciertas áreas y la divulgación de información. Estas medidas restringen la entrada a grandes espacios sin escolta y establecen que los responsables del departamento pueden revocar el acceso a reporteros que formulen preguntas relacionadas con información no autorizada previamente. La noticia generó controversia en múltiples medios de comunicación destacados, incluyendo The Atlantic, Associated Press, CNN, Guardian y The New York Times, quienes expresaron su rechazo a estas reglas. Argumentan que las nuevas políticas buscan limitar la libertad de prensa y amenazan con represalias contra reporteros que intenten acceder a datos no clasificados pero considerados sensibles por las autoridades. Solo el medio ‘One America News’ manifestó su disposición a acatar el acuerdo. La reacción del secretario de Defensa, Pete Hegseth, fue publicar en redes sociales una declaración del New York Times, acompañada de un emoji de saludo, en señal de postura favorable o de respaldo a las medidas adoptadas. La controversia pone en evidencia el debate sobre la transparencia institucional y el control de la información en contextos militares y de seguridad nacional.
