Durante una misa en Beirut, el pontífice resaltó la necesidad de superar divisiones y promover la reconciliación en la región afectada por conflictos históricos.
El Papa León XIV realizó una visita de tres días al Líbano donde pronunció un llamado a implementar estrategias innovadoras para consolidar una paz duradera en Oriente Medio. En una multitudinaria misa celebrada en Beirut, frente a unas 150 mil personas, el pontífice destacó que los profundos desafíos que enfrenta la región, como las tensiones políticas, sociales y religiosas, exigen un cambio de enfoque y una voluntad genuina de reconciliación.
Para fortalecer su mensaje, el Papa también visitó lugares emblemáticos, incluyendo el puerto de Beirut, donde recordó a las víctimas de la explosión de 2020, encendiendo una lámpara en su honor. Además, dialogó con sobrevivientes y familiares afectados por la tragedia. La visita incluyó la asistencia a un hospital psiquiátrico dirigido por religiosas, donde expresó la importancia de cuidar a los sectores más vulnerables de la sociedad.
El pontífice instó a las comunidades cristianas a mantener la esperanza y a los jóvenes a luchar contra la intolerancia. La presencia del Papa en Beirut, con fieles de diversos países, simboliza un mensaje de esperanza y unidad en un país herido por la crisis económica y conflictos internos. La iniciativa busca fomentar un diálogo que permita a las naciones de la región avanzar hacia una estabilidad durable, alejándose de la historia de venganza y violencia que ha marcado su pasado.
