Ciudad del Vaticano, Vaticano. – El papa León XIV, en su primera misa del año 2026, que coincidió con la 59ª Jornada Mundial de la Paz, hizo un llamado a la reflexión sobre la importancia de la paz, el perdón y la comprensión mutua como pilares para la salvación del mundo.
Durante la homilía celebrada en la basílica de San Pedro, el pontífice estadounidense, citando a San Agustín, enfatizó que el amor de Dios se manifiesta en su gratuidad, ejemplificado en la figura de un niño recién nacido. “Esto para enseñarnos que el mundo no se salva afilando las espadas, juzgando, oprimiendo o eliminando a los hermanos, sino más bien esforzándose incansablemente por comprender, perdonar, liberar y acoger a todos, sin cálculos y sin miedo”, advirtió.
León XIV, elegido papa en mayo de 2025, subrayó que la apertura del nuevo año es una oportunidad para iniciar una “vida nueva” marcada por la capacidad de perdonar. “Es hermoso pensar así el año que comienza: como un camino abierto, por descubrir, en el que aventurarnos, por gracia, libres y portadores de libertad, perdonados y dispensadores de perdón”, expresó ante unos 5.000 fieles.
El pontífice también recomendó, en el contexto del cercano fin del Jubileo de la Misericordia convocado por Francisco, acercarse a la fe para abrazar una idea de paz “desarmada y desarmante”, en especial beneficio de los más vulnerables. “Que este sea nuestro compromiso, nuestro propósito para los meses venideros y para toda nuestra vida cristiana”, instó.
El mensaje del papa se enmarca en su primer mensaje para la Jornada Mundial de la Paz, publicado el 8 de diciembre de 2025, titulado ‘La paz sea con todos vosotros. Hacia una paz desarmada y desarmante’. En dicho texto, León XIV había alertado sobre la creciente tendencia a considerar “realistas” narrativas carentes de esperanza y sobre el aumento del gasto militar mundial en un 9,4% durante 2024, a pesar de las lecciones de las guerras pasadas.
Asimismo, el pontífice expresó su preocupación por la “desestabilización planetaria” y la tendencia a justificar el incremento del gasto militar ante supuestos peligros, a pesar de que, más allá de la legítima defensa, “pareciera que faltan las ideas justas, las frases sopesadas, la capacidad de decir que la paz está cerca”.
