Un buque llegó con diésel disfrazado en un puerto no preparado para su descarga, evidenciando vínculos internacionales en redes de contrabando fiscal.
Recientes investigaciones revelan que en marzo de 2025 un buque petrolero arribó al puerto de Ensenada con una carga de 120 mil barriles de diésel. La llegada del buque ocurrió en un puerto diseñado principalmente para cruceros, yates de lujo y contenedores, lo que complicó la descarga, que se realizó mediante un procedimiento irregular con vehículos y mangueras.
Los responsables de esta operación demostraron un alto nivel de preparación y coordinación, trabajando sin descanso incluso en horarios nocturnos. La operación fue llevada a cabo por delincuentes mexicanos con apoyo de una firma estadounidense con sede en Houston, Ikon Midstream, que jugó un papel central en esta actividad ilícita. La compañía adquirió diésel en Canadá, pero lo disfrazó como lubricantes para evadir impuestos, y contrató el buque para la entrega clandestina a un cliente.
El caso pone en evidencia los vínculos internacionales en actividades de contrabando fiscal y la complicidad de empresas extranjeras en operaciones que afectan la economía y seguridad nacionales. La infiltración de firmas como Ikon Midstream en estas redes revela la magnitud del comercio ilegal de combustibles, que busca evadir controles fiscales mediante operaciones sofisticadas y disfrazadas.
La situación evidencia la necesidad de fortalecer los controles y la cooperación internacional para desmantelar estas redes ilícitas que cruzan fronteras y comprometen la seguridad energética del país.
