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ONU proyecta desaceleración económica global a 2.7% en 2026

La ONU proyecta un crecimiento económico global del 2.7% en 2026, manteniéndose por debajo de la media prepandemia.

Por Redacción2 min de lectura
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El organismo internacional advierte que el crecimiento se mantiene por debajo de la media prepandemia, a pesar de la resistencia mostrada.

Nueva York, Estados Unidos. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) estima que el crecimiento económico mundial se desacelerará a 2.7% en 2026, una ligera disminución respecto al 2.8% registrado el año anterior. Las proyecciones indican un posterior repunte a 2.9% en 2027, cifra que aún se mantendría por debajo de la media prepandemia de 3.2% observada entre 2010 y 2019, según un informe publicado ayer por el organismo.

A pesar de un aumento en los aranceles estadounidenses en 2025 que generó tensiones comerciales, la ausencia de una escalada mayor ha limitado las perturbaciones en el comercio internacional. El informe del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas destaca la resiliencia de la actividad económica global, impulsada por envíos anticipados, acumulación de inventarios y un sólido gasto de los consumidores, en un contexto de flexibilización monetaria y mercados laborales estables.

En Estados Unidos, se anticipa una desaceleración del crecimiento económico a 1.9% en 2025, desde el 2.8% de 2024, con una leve previsión de aumento a 2.0% en 2026, atribuida a políticas fiscales y monetarias expansionistas. La inflación, aunque se espera que modere gradualmente, podría permanecer por encima del objetivo del 2.0% en 2026. En cuanto a China, se proyecta un crecimiento del 4.6% en 2026 y 4.5% en 2027, una leve disminución respecto al 4.9% estimado para 2025. La Unión Europea, por su parte, vería su crecimiento aumentar de 1.5% en 2025 a 1.3% en 2026 y 1.6% en 2027, sostenido por el gasto de los consumidores.

El informe de la ONU subraya la fragilidad del panorama económico global, incluso ante la ausencia de un conflicto comercial a gran escala. La persistente inflación y las políticas monetarias contrastantes entre las principales economías generan incertidumbre sobre la trayectoria de recuperación. La dependencia de factores como el gasto del consumidor y las políticas fiscales expansivas en mercados clave sugiere una vulnerabilidad ante posibles shocks externos o cambios en las condiciones financieras internacionales. La desaceleración proyectada, aunque moderada, genera preocupación por la capacidad de las economías para alcanzar niveles de crecimiento previos a la pandemia, lo cual impacta directamente en la creación de empleo y la inversión a nivel mundial.

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