Se esperan temperaturas hasta 25 grados por debajo de lo normal en varias regiones, afectando a millones de personas y marcando nuevos récords de frío en varias ciudades.
Una intensa ola de frío se desplaza por gran parte del territorio estadounidense, afectando a cerca de 80 millones de habitantes en 35 estados y causando temperaturas extremadamente bajas, algunas por debajo de cero grados Celsius. Las condiciones climáticas aseguran que muchas ciudades puedan registrar récords históricos de frío, con máximas que en algunos casos no superarán los 12 grados y mínimas que ultrapasan los -24 grados en determinadas áreas.
Las jornadas recientes han sido particularmente frías en regiones del Medio Oeste, donde las temperaturas máximas se han situado entre 15 y 25 grados debajo de lo habitual para esta época del año. En Iowa, ciudades como Des Moines y Cedar Rapids laboran para romper los récords de temperaturas mínimas, con registros previstos en -24 y -22 grados, respectivamente.
Asimismo, en el centro del país, Chicago y Indianápolis enfrentan temperaturas que podrían desafiar sus récords históricos, establecidos en 1886 y 1885. En la costa este, en ciudades como Nueva York y Pensilvania, las temperaturas mínimas desafían registros antiguos, con pronósticos cercanos a los -7 grados y -12, respectivamente, acompañadas de sensaciones térmicas aún más adversas.
Este pronóstico de temperaturas extremas no solo representa un desafío para la salud y el bienestar de la población, sino que también tiene efectos económicos y operativos en diferentes sectores. La ola de frío también remarca la importancia de prepararse ante fenómenos climáticos cada vez más frecuentes y severos, que exigen acciones coordinadas para gestionar riesgos y proteger a las comunidades vulnerables. El fenómeno es una muestra palpable de los cambios en los patrones climáticos globales, que los expertos atribuyen en parte a las alteraciones en las corrientes de aire en la atmósfera superior.
