Lagos, Nigeria. – Las autoridades nigerianas han confirmado la realización de ataques aéreos conjuntos con Estados Unidos contra objetivos del Estado Islámico (EI) en el noroeste de Nigeria. Esta acción se produce tras el anuncio del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre dichos bombardeos como respuesta a una supuesta masacre de cristianos en la región.
El teniente general Samaila Uba, portavoz de las Fuerzas Armadas de Nigeria, declaró que las operaciones de ataque de precisión se llevaron a cabo con éxito contra elementos extranjeros vinculados al EI que operan en el noroeste del país. Uba enfatizó que los ataques se basaron en información fidedigna y una planificación cuidadosa para debilitar la capacidad terrorista minimizando daños colaterales.
El ministro nigeriano de Asuntos Exteriores, Yusuf Tuggar, detalló que sostuvo una conversación de 19 minutos con el secretario de Estado de EU, Marco Rubio, antes del ataque. Tras obtener la aprobación del presidente nigeriano, Bola Ahmed Tinubu, Tuggar volvió a hablar con Rubio minutos antes del lanzamiento de las operaciones contra los terroristas. La cancillería nigeriana añadió que el ataque se enmarca en la cooperación estructurada contra el terrorismo con Estados Unidos, incluyendo intercambio de inteligencia y coordinación estratégica, respetando el derecho internacional y la soberanía.
La confirmación oficial surgió horas después de que Trump anunciara en su red social Truth Social un ataque “poderoso y mortal” contra campamentos del EI en el noroeste de Nigeria. Según el Pentágono, los ataques implicaron el lanzamiento de misiles Tomahawk desde un navío de la Armada estadounidense en el Golfo de Guinea, resultando en múltiples víctimas en el estado de Sokoto, cercano a la frontera con Níger.
Trump había advertido previamente a los terroristas que si no cesaban la masacre de cristianos, se desataría un infierno. En noviembre, el mandatario estadounidense ya había denunciado, sin pruebas, una supuesta masacre de cristianos en Nigeria, designando al país como de “especial preocupación” y amenazando con intervención militar. En ese entonces, el Gobierno nigeriano había declarado que dichas acusaciones no reflejaban la realidad sobre el terreno.
El noreste de Nigeria ha sido escenario de ataques del grupo yihadista Boko Haram desde 2009, violencia que se intensificó a partir de 2016 con el surgimiento de su escisión, el Estado Islámico de la Provincia de África Occidental (ISWAP). Ambos grupos buscan imponer un Estado islámico en Nigeria, país dividido entre una mayoría musulmana en el norte y una población predominantemente cristiana en el sur. Los ataques de Boko Haram y ISWAP han causado más de 35 mil muertes y aproximadamente 2.7 millones de desplazados internos, afectando también a países vecinos como Camerún, Chad y Níger.
