El Primer Ministro israelí afirma que no habrá un Estado palestino y prepara una posición firme ante reconocimientos internacionales en su próxima participación en la ONU.
El Primer Ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, expresó con firmeza que no se establecerá un Estado palestino en el futuro cercano. La declaración marca una fuerte postura frente a las recientes decisiones de países como Reino Unido, Canadá y Australia, que han reconocido oficialmente a Palestina como Estado. En un mensaje grabado, Netanyahu calificó estos reconocimientos como un factor que fomenta el terrorismo tras los atentados del 7 de octubre, y advirtió que respondía a estos movimientos de forma contundente tras su regreso de la Asamblea General de la ONU en Nueva York.
Históricamente, Israel ha mantenido una postura reacia a la creación de un Estado Palestino independiente, argumentando preocupaciones de seguridad y soberanía. Durante los últimos años, estos puntos de vista han sido reforzados por el crecimiento de asentamientos en Cisjordania, territorio ocupado, donde las ilegales edificaciones israelíes se han duplicado en los últimos tiempos. La posición del gobierno israelí reflejó también su intención de presentar en la ONU una visión de paz basada en la fuerza, rechazando la posible instauración de un Estado palestino que, desde su perspectiva, pondría en riesgo la integridad del Estado de Israel.
En un contexto de alta tensión, diferentes países de la comunidad internacional consideran reconocer a Palestina en respuesta a la ofensiva militar en Gaza, donde se reportan más de 65,000 víctimas. Además, en Israel se discuten medidas concretas, como la posible anexión de la mayor parte de Cisjordania, en un escenario donde aumentan las tensiones en la región y los contactos diplomáticos buscan nuevas vías de estabilidad. Por su parte, Netanyahu planea reunirse con expresidente estadounidense Donald Trump para fortalecer alianzas y también mantiene conversaciones con Siria acerca de posibles acuerdos de seguridad, en medio de una serie de operaciones militares en Líbano y alrededores.
Este escenario refleja un momento crítico en la política del Medio Oriente, donde la postura israelí y las acciones internacionales definirán en los próximos meses la relación entre ambos actores y el posibles avances hacia una paz duradera. La postura de Netanyahu reafirma su compromiso con una estrategia de seguridad y soberanía firme ante las presiones internacionales que buscan resolver el conflicto en Gaza y la cuestión palestina.
