Un hallazgo en Ecuador revela insectos y plantas de hace 112 millones de años, brindando nuevas perspectivas sobre el ecosistema cretácico.
El descubrimiento se realizó en el departamento de Napo, en la provincia amazónica de Ecuador, donde se han encontrado los depósitos de ámbar más importantes del período de los dinosaurios en Sudamérica. Los fósiles conservados en estas muestras permiten estudiar la biodiversidad del Cretácico, una etapa crucial en la evolución de la Tierra, cuando dominaban los dinosaurios y coexistían numerosas especies de insectos y plantas.
Los especímenes, fechados en aproximadamente 112 millones de años, incluyen insectos que, por sus características, se presume que picaban, probablemente alimentándose de la sangre de los dinosaurios que habitaban la región. La minuciosa conservación del ámbar brinda la oportunidad de analizar detalles externos de estos pequeños organismos, facilitando un entendimiento profundo de aquella época remota y de las relaciones ecológicas que allí se desarrollaron.
Este hallazgo añade información relevante al estudio del ecosistema cretácico, un período en el que la biodiversidad experimentó enormes cambios y culminó con la extinción masiva que dio paso a la era de los mamíferos. Aunque popularizada por la ciencia ficción, la idea de revivir dinosaurios a partir del ADN preservado en ámbar sigue siendo inviable, pero estos fósiles ofrecen un valioso legado para comprender el pasado de la vida en nuestro planeta.
