El empresario Javier Milei pretende impulsar el cambio en la dirección del Mercado Central, afectando a un cargo con vínculos políticos y jurídicas complejos.
La situación en el Mercado Central de Buenos Aires se ha intensificado, al conocerse que Javier Milei, en su rol como posible autoridad política, busca reemplazar a Fabián Miguelez en la presidencia del organismo. Miguelez, que ocupa el cargo en un sistema rotativo de distribución entre la Nación, la Ciudad y la Provincia, se resiste a dejar su puesto, que venció el pasado 31 de marzo, a pesar de los acuerdos internos que indican lo contrario. Este escenario se suma a un cuadro de tensiones políticas y enfrentamientos con influencias del expresidente Mauricio Macri, quien apoya la continuidad de Miguelez, a pesar de su historial de denuncias por presunta corrupción.
El vínculo del actual presidente con figuras del macrismo, como los hermanos Torello y Luis Caputo, ha sido reportado por distintos medios. Además, Miguelez fue previamente removido en 2018 por irregularidades en contrataciones y manejo de recursos, bajo acusaciones que aún permanecen en investigación judicial en el Juzgado Federal de Morón por delitos como abuso de autoridad y defraudación. La disputa en el Mercado Central refleja los desafíos políticos y legales que enfrentan las gestiones vinculadas a diferentes fuerzas, en un escenario de reformas y cambios de liderazgo en órganos clave del Estado.
Esta situación no solo afecta la gestión del Mercado Central, sino que también pone en evidencia las tensiones entre los nuevos impulsos de Cambio y las redes de poder tradicionales que aún influyen en la administración pública.
