Los Ángeles, California. – Migrantes con diversas discapacidades en Estados Unidos se ven forzados a permanecer encerrados en sus hogares por temor a las redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), lo que les impide asistir a reuniones y buscar apoyo. La falta de estatus legal agrava su situación, limitando su acceso a programas de asistencia.
El sacerdote Alejandro Solalinde, uno de los organizadores, relató que un encuentro programado para el 12 de junio en Los Ángeles tuvo una asistencia mínima de 14 personas, debido al miedo generalizado a las acciones de ICE. Lugares que antes eran puntos de reunión, como iglesias y centros comunitarios, ahora son evitados por la comunidad migrante indocumentada.
A pesar de que no existen estadísticas oficiales sobre migrantes con discapacidad, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) estima que alrededor del 15% de los desplazados a nivel mundial padecen alguna discapacidad. En Los Ángeles, organizaciones como “Migrantes con Discapacidad”, liderada por la mexicana Blanca Ángulo, trabajan para brindar apoyo, aunque la falta de un estatus legal impide que muchos accedan a beneficios esenciales.
La organización, fundada por José Luis Hernández, un migrante hondureño que perdió una pierna y un brazo en un accidente mientras viajaba en tren hacia la frontera norte de México hace casi dos décadas, busca ofrecer un espacio seguro para estas personas. Hernández relata cómo, tras su propio accidente, fundó la Asociación de Migrantes Retornados con Discapacidad (Amiredis) en Honduras, para ayudar a quienes sufrieron experiencias similares.
Actualmente, la situación se ha vuelto más crítica debido a la pandemia y la intensificación de las políticas migratorias. Blanca Ángulo expresa su preocupación por aquellos migrantes con discapacidad que no tienen la movilidad para huir o esconderse, temiendo por su seguridad en sus propios hogares. A pesar de las dificultades, la organización continúa luchando para que estas personas no sean invisibilizadas y tengan la oportunidad de seguir con sus vidas.
