El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, afirmó que México ya cumplió con todos los pasos necesarios en las negociaciones para eliminar el arancel de 30% que Estados Unidos planea aplicar a las exportaciones mexicanas, y que solo resta esperar la decisión del presidente estadounidense, Donald Trump. A pesar del optimismo que existe en el gobierno mexicano respecto a las conversaciones, Ebrard puntualizó que el resultado final dependerá de la decisión del mandatario estadounidense, ya que “todo lo que se tenía que hacer está hecho”.
Durante la conferencia posterior al evento México IA + Inversión Acelerada, el funcionario expresó: “Estamos a horas de saber en qué va a concluir esta etapa. Sería muy aventurado darte datos (sobre si habrá reducción del arancel de 30% o no), no puedo hacer eso, pero mi perspectiva es optimista. Sin embargo, tenemos que esperar a las decisiones que tome el presidente Trump con su equipo”.
A pocos días del 1 de agosto, fecha en que Estados Unidos comenzará a aplicar los aranceles del 30% a las exportaciones mexicanas, Ebrard comentó que tras negociaciones “intensas y complejas” hay que esperar aún los próximos días. Él mismo dijo: “Mi perspectiva es positiva, vamos a ver en qué resulta”.
El funcionario consideró que México ya ha alcanzado un acuerdo con la Casa Blanca, pues no se le aplican aranceles a los productos que ingresan mediante el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). “Alguien me decía, pues, ¿qué acuerdo va a tener México? Pues, ya lo tenemos. Ahí puedes encontrar muchísimas cosas.
Tenemos arancel en automóviles, con descuentos por los componentes del USMCA o T-MEC. También hay aranceles en acero, pero no en farmacéuticos… y los servicios y toda la data asociada, pues, tampoco tiene aranceles. Mucho de lo que va a crecer más en los próximos años no está sujeto a aranceles”.
Ebrard manifestó que estamos enfrentando un “nuevo sistema de desventajas comparativas” en el que la eficiencia para fabricar productos depende del arancel que Estados Unidos impone, en lugar de basarse en la capacidad de competencia. Antes, la competitividad se medía por la habilidad para producir, pero ahora, el costo de participación en el mercado está definido por las decisiones de Estados Unidos.
El secretario explicó que cada país tiene un porcentaje distinto de aranceles, como Vietnam con 20% o Japón con 15%, y que estas diferencias crean una situación de “desventajas comparativas”. “Le llamo desventajas comparativas porque fijas la desventaja de cada uno, no en función de su capacidad de competencia, sino por una decisión de otra naturaleza”, dijo.
El sector empresarial mantiene la esperanza de que Estados Unidos otorgue una prórroga a los aranceles del 30%. El presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Francisco Cervantes, expresó que “quisiera pensar que tendremos una prórroga o una negociación y sí es posible que ocurra… es uno de los escenarios”.
No obstante, Cervantes advirtió que si los aranceles de 30% se aplican, los impactos serán considerables y afectarán a casi 48 sectores económicos. Añadió que se mantienen negociaciones con Marcelo Ebrard y confió en que los viajes del funcionario permitan llegar a un acuerdo, aunque reconoció que aún no hay una decisión final.
El líder empresarial destacó que México, Canadá y Estados Unidos representan la región económica más importante del mundo y que es fundamental mantener esa unión. Para ello, se realizan reuniones entre representantes del sector privado de ambos países. Además, mencionó la existencia de un grupo de diálogo entre CEO´s de México y Estados Unidos, así como un comité técnico comercial con más de 170 participantes, tanto del sector público como del privado.
Durante su participación en la conferencia México IA + Inversión Acelerada, en la que estuvo presente el director de NVIDIA, Marcio Aguiar, Cervantes resaltó el papel del sector privado en la era tecnológica. La intención del evento es fomentar la inversión, la innovación y la visión empresarial en el país.
El dirigente del CCE invitó a las empresas a invertir en México, señalando que el país es competitivo y estratégico por su integración con América del Norte. Resaltó que México no solo ensambla productos, sino que también diseña, innova y transforma. Además, subrayó que cualquier empresa que se instale en territorio mexicano puede producir localmente y exportar a nivel global, ya que el país forma a más de 120 mil ingenieros y técnicos altamente calificados, y cuenta con infraestructura industrial y estabilidad macroeconómica.
Por su parte, Max Elmann, presidente del Comité Especial de Inversión y Relocalización de Empresas del CCE, expresó confianza en que México saldrá “bien librado” porque ha realizado “la mejor negociación con Estados Unidos”. También afirmó que no prevé daños significativos en las exportaciones ni en las inversiones debido a los aranceles que entrarán en vigor el 1 de agosto.
El ejecutivo estimó que las inversiones que lleguen a México se consolidarán en un período de seis meses a un año, alcanzando entre mil y dos mil millones de dólares en nuevo capital. Además, aclaró que muchas de las inversiones actuales en el país están dirigidas a el mercado interno y no dependen de la exportación, lo que mantendrá el atractivo de México para los inversionistas, debido a su gran base de consumidores.
