El canciller mexicano destacó la importancia de que una mujer latinoamericana encabece las próximos años la Secretaría General de la ONU y abogó por una cooperación global basada en justicia social y paz.
En un llamado por promover la igualdad de género en los organismos internacionales, el gobierno de México ha expresado su respaldo a que una mujer latinoamericana dirija la Organización de las Naciones Unidas a partir de 2027. Este pronunciamiento se enmarca en un contexto global donde la representación femenina en cargos de liderazgo internacional continúa siendo un tema prioritario para avanzar hacia una comunidad global más equitativa.
La propuesta refleja el compromiso de México con la justicia social y la sostenibilidad, aspectos clave en la agenda mundial. Además, la autoridad mexicana sugirió la adopción de una economía basada en principios morales del bienestar, que fomente la cooperación regional y combata la pobreza sin dejar atrás la soberanía de las naciones. La iniciativa busca impulsar un comercio más justo y el desarrollo inclusivo, en línea con los nuevos retos del mundo actual.
México también reafirmó su posición en temas de paz, rechazando la escalada armamentista y exigiendo mayor atención a las causas estructurales de la migración. La nación enfatizó que la adaptación de estrategias internacionales debe estar respaldada por un respeto absoluto a la soberanía, así como por el fortalecimiento del derecho internacional, con atención particular a conflictos como los de Medio Oriente y Ucrania.
Estas propuestas buscan marcar una diferencia en la política internacional, promoviendo la protección de derechos humanos y la cooperación multilateral para alcanzar un mundo más justo y pacífico.
