La selección mexicana mostró resistencia y cercanía a la victoria, a pesar de las expulsiones y lesiones, en un duelo intenso con Japón.
En un enfrentamiento de alto ritmo y tensión, México y Japón igualaron sin goles en un amistoso celebrado en Estados Unidos, en una prueba importante para ambas selecciones de cara a futuros compromisos oficiales. LaBlanquirroja estuvo cerca de anotar en los minutos finales cuando un disparo de Germán Berterame rozó el poste, generando la ovación de los asistentes. El partido se caracterizó por la intensidad en cada jugada, notable en la expulsión de César Montes al minuto 89 tras una falta sobre Junya Ito en el área, que dejó a México con diez jugadores en los instantes finales. Además, la selección nacional sufrió la baja de Edson Álvarez durante el primer tiempo por lesión, situación que complicó la mediocampo del equipo dirigido por Javier Aguirre. Desde la primera parte, Japón tomó la iniciativa con ataques peligrosos y salvadas clave de Luis Malagón y Johan Vásquez, manteniendo el equilibrio incluso con la pérdida del mediocampista estelar. En la segunda mitad, el ritmo se incrementó con cambios en ambas escuadras, destacando las entradas de Hirving Lozano, Santiago Giménez y Germán Berterame que dinamizaron el ataque mexicano. A pesar de múltiples aproximaciones, el marcador permaneció en ceros, cerrando un encuentro repleto de oportunidades y esfuerzos defensivos, reflejo de la voluntad de ambos equipos por mejorar y prepararse para próximos desafíos.
