Un memorando binacional establece medidas concretas para mejorar la calidad del agua y fortalecer la cooperación en medio de tensiones diplomáticas.
En un esfuerzo conjunto para combatir la contaminación del Río Tijuana, México y Estados Unidos firmaron un acuerdo que contempla acciones específicas con plazos definidos. La colaboración incluye la ampliación de la planta de tratamiento South Bay International Wastewater Treatment Plant en San Diego, aumentando su capacidad de 25 a 35 millones de galones diarios para agosto de 2025, con un objetivo de alcanzar 50 MGD en 2027. Además, se planifica conducir aguas tratadas desde las plantas Arturo Herrera y La Morita hacia la presa Rodríguez, reduciendo los contaminantes que llegan a la costa. También se prevé rehabilitar estaciones de bombeo y colectores en áreas críticas de Tijuana, instalar sistemas de monitoreo en tiempo real de la calidad del agua, y acelerar proyectos prioritarios que previamente estaban programados para ser culminados en 2029. Este acuerdo evidencia que la cooperación técnica entre ambos países puede prevalecer incluso en un contexto de controversias políticas, resaltando la importancia de proteger la salud pública y el ecosistema compartido del Río Tijuana. La iniciativa, nacida en medio de tensiones por temas comerciales, migratorios y de recursos hídricos, refleja una voluntad conjunta de afrontar el problema ambiental que afecta a millones de personas en la región.
