La devolución busca reactivar conexiones y estabilizar operaciones en el aeropuerto tras recortes previos y tensión en la capacidad aeroportuaria.
En un paso hacia la normalización de las operaciones aeroportuarias, México anunció la devolución de seis slots en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) a aerolíneas estadounidenses. La medida, confirmada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, corresponde a los espacios que fueron retirados durante los recortes de operaciones en 2023 y busca reactivar horarios y fortalecer las conexiones internacionales. Esta acción representa también un gesto de distensión en la relación bilateral en el ámbito de la aviación, en un contexto donde Estados Unidos enfrenta sanciones en el sector, y México intenta equilibrar su infraestructura aérea.
El AICM ha atravesado años de saturación que pusieron en riesgo su capacidad de operación y obligaron a ajustes en las rutas y horarios de aerolíneas como Aeroméxico, Volaris, Viva Aerobus y diversas internacionales. La creación del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) en 2022 permitió aliviar parcialmente la congestión, trasladando vuelos de carga y otras operaciones, aunque la saturación sigue siendo un desafío. La devolución de estos slots podría marcar un paso importante para restablecer el equilibrio en la demanda y en la competencia aérea, siempre que se gestionen con cuidado para evitar volver a rebasar los límites operativos.
Expertos señalan que la infraestructura del AICM aún tiene margen para crecer, siempre y cuando se implementen mejoras en las operaciones y la tecnología, permitiendo incrementar su capacidad efectiva. Aunque todavía no hay un calendario oficial para la reapertura de estos espacios, se anticipa que los cambios no afectarán la temporada alta, buscando evitar disrupciones adicionales en un escenario aún delicado. La coordinación entre actores clave será fundamental para evitar que la recuperación de estos slots genere nuevamente problemas de saturación y una posible crisis de congestión.
Este movimiento refleja la importancia de una gestión aeroportuaria transparente y técnica en un momento en que la conectividad internacional y la competencia entre aerolíneas mexicanas y extranjeras se encuentran en una fase de reconfiguración, con beneficios potenciales para el mercado y los viajeros.
