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México y Brasil lideran la población catolica mundial

El catolicismo sigue siendo la religión dominante en América Latina, con México y Brasil liderando la población mundial, mientras Europa enfrenta un declive.

Por Redacción1 min de lectura
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La presencia de la fe católica continúa fuerte en América Latina, con México y Brasil a la cabeza, mientras Europa enfrenta un descenso en practicantes.

El panorama global del catolicismo revela que América Latina sigue siendo la región con mayor influencia de esta religión, liderada por Brasil y México, países con comunidades devotas que mantienen tradiciones arraigadas. Brasil alberga más de 120 millones de católicos, consolidando su posición como la nación con mayor población católica del planeta, mientras que México cuenta con aproximadamente 98 millones, ubicándose en segundo lugar a nivel mundial y como el país más ferviente del hemisferio norte. En Brasil, festividades como el Círio de Nazaré y la emblemática estatua del Cristo Redentor en Río de Janeiro reflejan una cultura profundamente conectada a su fe. México, por su parte, alberga la Basílica de Guadalupe, que recibe anualmente a más de 20 millones de peregrinos, consolidando su importancia espiritual y cultural.

Es relevante notar que, en contraste con el crecimiento en América y África, Europa enfrenta una tendencia de secularización, con jóvenes menos propensos a practicar activamente su fe católica. Sin embargo, en África, países como Nigeria y la República Democrática del Congo experimentan un incremento en la población católica, impulsado por altas tasas de natalidad y una población joven, lo que hace prever un cambio en los mapas religiosos futuros. En Asia y Oceanía, Filipinas se destaca como la mayor comunidad católica en la región, manteniendo viva la tradición en medio de una presencia minoritaria en otros países. En conjunto, el mapa global de la fe muestra una concentración significativa en América, mientras otras regiones presentan dinámicas variables, situando al catolicismo como una fuerza siempre en transformación y con un papel crucial en la identidad cultural y social.

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