El gobierno mexicano expresa su rechazo ante las muertes de compatriotas bajo custodia migratoria en Estados Unidos y gestiona acciones diplomáticas para atender la situación.
Entre el 20 de enero y el 23 de octubre, diez personas mexicanas han perdido la vida mientras estaban bajo supervisión del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas en Estados Unidos. El gobierno mexicano, a través de acciones diplomáticas, ha manifestado su rechazo ante estos hechos y ha enviado 13 notas oficiales para solicitar explicaciones y acciones correspondientes.
Los casos en los que se reportaron decesos no están necesariamente atribuidos directamente a acciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), pero ocurrieron mientras las personas estaban bajo su custodia, lo que genera preocupación adicional sobre las condiciones y protocolos en los procesos de detención migratoria. La Secretaría de Relaciones Exteriores mantiene comunicación constante con las familias afectadas, ofreciendo asesoría jurídica y gestionando la repatriación de los cuerpos.
Desde el inicio de las operaciones del ICE en ese período, el organismo realizó 169 redadas que permitieron la detención de aproximadamente 2,382 mexicanos, evidenciando la magnitud de las operativos migratorios en Estados Unidos durante la administración de Donald Trump. La situación refuerza la necesidad de la cooperación internacional para proteger derechos humanos en centros de detención y mejorar la atención a migrantes.
Un contexto relevante es que estas acciones ocurrieron en un momento de fuerte enfoque migratorio en Estados Unidos, con políticas más restrictivas que generaron controversia y preocupación en numerosas comunidades mexicanas emigradas o en tránsito. La colaboración bilateral resulta crucial para revisar y mejorar los protocolos en la atención y protección de migrantes en ambos países.
