Tras gestiones diplomáticas en Jordania, los connacionales fueron trasladados a la Ciudad de México, finalizando un operativo de rescate internacional.
El pasado 1 de octubre, un grupo de seis mexicanos formó parte de una misión marítima que intentaba llevar ayuda humanitaria a la Franja de Gaza. La flotilla Sumud Global fue interceptada en aguas internacionales por fuerzas israelíes, que bloquearon la operación y detuvieron a los tripulantes, acusándolos de violar zonas restringidas en medio de un conflicto en curso. La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) coordinó gestiones diplomáticas con Jordania, país que facilitó la salida de los mexicanos al estar en su territorio. En Jordania, fueron recibidos por el embajador de México en ese país y posteriormente regresaron a la Ciudad de México, donde recibieron atención médica y realizaron trámites migratorios. El regreso fue posible gracias a la colaboración entre las representaciones diplomáticas de México en Israel, Jordania y México mismo, demostrando la importancia de la cooperación internacional en casos de ciudadanos en riesgo en zonas de conflicto. La historia se enmarca en un contexto global donde la protección de ayuda humanitaria y la seguridad de los voluntarios son prioritarios en medio de conflictos armados.
Además, algunos de los activistas afectados denunciaron torturas y secuestros por parte de las autoridades israelíes, lo que ha generado polémica internacional. La misión en la que participaban buscaba asistir a la población de Gaza, en medio de la escalada de violencia en la región, resaltando las dificultades que enfrentan los actores humanitarios en entornos hostiles.
