La provincia inició obras para rehabilitar tramos clave en rutas nacionales, enfrentando el abandono del Estado nacional y mejorando la seguridad vial.
Ante la falta de inversión en el mantenimiento de las rutas nacionales por parte del gobierno nacional, Mendoza tomó la iniciativa y avanzó con obras de reparación en tramos críticos que atraviesan la provincia. Esta decisión responde a la creciente preocupación por el estado de las vías y los riesgos de accidentes fatales, en un contexto donde varias provincias evidencian el deterioro de sus trazas.
La primera intervención contempla una reparación integral de la Ruta Nacional 143, en un tramo de 107 kilómetros que conecta San Rafael con Pareditas en San Carlos. La inversión prevista para esta obra alcanza los 44 millones de dólares y comprende la división del proyecto en tres tramos. La iniciativa forma parte de un acuerdo con Vialidad Nacional para que la provincia gestione directamente obras en rutas fundamentales, como las rutas 7 y 40, además de la 143.
Este movimiento de Mendoza busca no solo mejorar la seguridad vial, sino también promover la integración regional y potenciar las economías locales del sur provincial. La gestión encabezada por Alfredo Cornejo afirmó que la provincia asume esta deuda como una responsabilidad moral, frente a los cuatro décadas sin intervenciones profundas en esa infraestructura vital. La obra representa la inversión más significativa en la zona en varias décadas y refleja un compromiso por revertir años de negligencia.
Cornejo enfatizó que la acción provincial no busca una confrontación con el gobierno nacional, sino ofrecer soluciones concretas a los desafíos de movilidad y seguridad. La apuesta por gestionar recursos propios responde a la necesidad de garantizar un entorno más seguro para los usuarios y fortalecer la confianza social en la gestión pública. La obra, además, busca inspirar una política de trabajo serio y sostenido en un contexto nacional de incertidumbre económica y social.
