La ciudad inauguró en junio una infraestructura ciclística innovadora, que mejora la movilidad y seguridad en las calles principales.
En Zurich, una ciudad conocida por su atención a la movilidad sostenible, se implementó una notable infraestructura para ciclistas que ha despertado interés internacional. Se trata de un megatúnel de 440 metros de longitud y seis metros de ancho, diseñado para facilitar el traslado en bicicleta sin interferir en el tráfico vehicular. Complementariamente, cuenta con una estación con más de mil 200 plazas de aparcamiento protegidas y de uso gratuito, lo que fomenta el uso de la bicicleta como medio preferente de transporte urbano. Aunque todas las bicicletas están permitidas, la velocidad máxima dentro del túnel se limita a 20 kilómetros por hora, garantizando así la seguridad de los usuarios. La iniciativa ha sido recibida con entusiasmo en redes sociales, donde se viralizaron videos demostrando su funcionamiento y señalización clara para ciclistas. La apertura de esta infraestructura refleja una tendencia global hacia urbanismos más amigables con el medio ambiente, promoviendo soluciones de movilidad que reducen la congestión y las emisiones contaminantes.
