Las recientes tormentas, derivadas del tifón Kalmaegi, han causado graves inundaciones en el país, dejando decenas de muertos, desaparecidos y daños materiales significativos.
Las lluvias torrenciales que azotan Vietnam desde finales de octubre, en consecuencia de la llegada del tifón Kalmaegi, han provocado una de las peores crisis de inundaciones en los últimos años. Hasta la fecha, las autoridades reportan más de 37 fallecimientos, 5 personas desaparecidas y 78 heridas, mientras que miles de viviendas han quedado sumergidas o destruidas. En total, más de 128 mil hogares en las regiones afectadas están bajo el agua, y casi 7,900 hectáreas de cultivos se han perdido, afectando la alimentación y economía local. Los daños también alcanzan a la infraestructura agrícola, con sistemas de riego y riberas de ríos gravemente dañados, y a la ganadería, con más de 64 mil animales muertos. Este fenómeno climático refleja las tendencias de eventos extremos vinculados al cambio climático, acentuados por la presencia del tifón, que incrementa la vulnerabilidad de las comunidades rurales en Vietnam. La situación aún es dinámica, y las autoridades continúan trabajando en tareas de rescate y evaluación de daños para atender adecuadamente a la población afectada y prevenir futuras tragedias similares.
