La bandera de los Juegos de Milán-Cortina 2026 inicia su recorrido por Italia, consolidando la cuenta regresiva hacia la ceremonia inaugural en febrero.
La emblemática llama olímpica de los Juegos de Invierno 2026 ha llegado oficialmente a la capital italiana, Roma, en un acto que simboliza la unión y preparación del país para el evento global que se llevará a cabo en febrero del próximo año. El fuego sagrado arribó procedente de Grecia, tras su recorrido por Olimpia, y fue recibido en el aeropuerto de Fiumicino, donde fue entregada a los organizadores italianos. La ceremonia contó con la presencia de personalidades destacadas, entre ellas la tenista Jasmine Paolini, quien llevó el fuego en una linterna ceremonial, y el presidente del comité organizador, Giovanni Malagò. La llama permanecerá en el Palacio del Quirinal durante la noche y será el centro de una serie de eventos y relevo que recorrerá diversos puntos emblemáticos de Roma, como el Coliseo y el Panteón, en los días previos al inicio oficial en Cortina d’Ampezzo. Este recorrido es parte de una tradición ancestral que inició en Olimpia y que concluirá en la ceremonia de apertura, donde se encenderá en Milán, sede de los Juegos.
Para contextualizar, la llegada de la llama olímpica refleja el compromiso de Italia por ofrecer unos Juegos memorables, destacando su historia y capacidad logística. La antorcha viajará además por varias ciudades italianas, incluyendo Siena y Pompeya, en una tradición que busca unir a la población en torno a estos eventos deportivos de gran magnitud. La realización en cortos meses y la participación de más de 10,000 relevistas evidencian la magnitud y simbolismo de esta celebración, que además fomentará el turismo y la economía local en una Italia que se prepara para recordar su legado en el deporte internacional.
